Post

El poder de la meditación en el crecimiento del ser y el aumento de la calidad de vida

¡Buenas Queridos lectores!

Como ya algunos sabréis la meditación es una técnica que se practica desde la antigüedad y que está en crecimiento actualmente. Así podemos observarlo en la base de datos de Google Trends al buscar el término “meditation” (traducido al español meditación) en los últimos años. Y os preguntareis ¿A qué es debido este evento?

Bueno pues este ascenso del interés de la población por la realización de técnicas de meditación viene del hecho de que cada vez son más las personas que sufren estrés y ansiedad en algún aspecto de su vida (estudios, trabajo, pareja…). El estrés y la ansiedad son elementos que provocan el desencadenamiento de patologías en el organismo, que se denominan somatizaciones (es decir, por una patología o problema psicológico se desencadenan unos síntomas y unas alteraciones físicas). Además estas patologías son detonantes, junto con la depresión, de patologías como la fibromialgia y otras enfermedades de índole crónico. Y cada vez son más personas las que sufren este tipo de problemas crónicos, y para ello los profesionales desde la experiencia clínica y la investigación, buscamos alternativas para paliar o mejorar estas patologías. De ahí que se esté empleando mucho hoy en día técnicas como mindfulness, meditación, yoga, Tai chi… Hoy vamos a hablar un poco de la meditación y los beneficios que puede provocarnos en nuestro cuerpo.

La meditación es una técnica que fomenta la relajación del cuerpo a través de respiraciones profundas que ayudan a la persona a concentrarse, y a través de esta técnica podemos encontrar los siguientes beneficios en nuestro organismo:

Capacidad de potenciar la salud mental y física:

Meditar requiere una gran concentración en el acto mismo (controlar la respiración y la postura, que de forma bien realizada inhibe los pensamientos que nos crean ansiedad o nos preocupan). Además todo el mundo concibe el término meditar como una postura exenta de movimiento, pero esto no es así. La meditación comienza con una postura sin grandes movimientos para que seamos capaces de interiorizar y automatizar el ritmo respiratorio (control motor del diafragma), pero luego se puede realizar con movimiento, como podemos ver en técnicas como el Tai Chi. El secreto de la meditación es concentrarnos y focalizar una acción para inhibir todas las demás, de modo que solo le demos importancia a lo que estamos realizando ahora (en el presente) y podamos inhibir aquellos pensamientos que nos perturban o nos preocupan (pensamientos pasados o futuros).

Aumenta el cociente intelectual:

Al aumentar la capacidad de concentración en una tarea hace que podamos asimilar más eficazmente la información o los conceptos que aprendamos con la práctica de la misma (Tras la meditación esta nos ayuda a concentrarnos a la hora de estudiar). Por ejemplo la meditación es esencial para las personas que estén en época de estrés o ansiedad como pueden ser los estudiantes en las épocas de exámenes.

Desarrolla la inteligencia emocional y la empatía:

El hecho de concentrarnos en una tarea y bloquear los pensamientos negativos o que nos perturban provoca que podamos controlar mejor nuestras emociones. Nos ayuda a concentrarnos en el ahora, tomar mejores decisiones y ser más positivos (normalmente tomamos decisiones de forma emocional, según nuestro estado de ánimo por lo que si nos sentimos mejor decidiremos mejor y emocionalmente seremos personas más estables). El simple hecho de meditar nos ayuda a centrarnos y a comenzar el día con una concentración máxima en los objetivos que queramos conseguir en ese día.

Alivia el estrés, la ansiedad y la depresión:

El control de las emociones que hemos mencionado anteriormente ayuda a aliviar el estrés, la ansiedad y a evadir un estado depresivo, aunque debemos añadir que como la meditación está acompañada de respiraciones profundas, quizás la parte más importante de su beneficio venga a nivel fisiológico ya que en la meditación se produce un movimiento oscilatorio de ascenso y descenso del diafragma que provoca que a nivel hormonal se libere endorfina (la hormona que regula el dolor y “la felicidad”, es decir, el estado de bienestar). Por tanto es de gran utilidad para aquellas personas cargadas de adrenalina, noradrenalina y dopamina (hormonas precursoras del dolor y el estado de alerta del cuerpo) como por ejemplo en personas con altos niveles de estrés o ansiedad; o en personas en un estado depresivo. Así mismo, el estrés y la ansiedad provocan lo que denominamos en fisioterapia un “bloqueo diafragmático”, es decir, nuestro diafragma no se mueve correctamente. Esto a su vez provoca que a nivel visceral tampoco se produzcan correctamente los movimientos viscerales por lo que estas no trabajarán correctamente (disfunción visceral) provocando dolores a distancia (dolor reflejo o referido).

Mejora la memoria:

Esto se debe a que durante la mayor parte de nuestra vida (casi un 80-90%) actuamos de forma inconsciente, por lo que no nos acordamos de las cosas que realizamos de forma automática (¿Dónde dejé el coche ayer?). La razón, es que la mayor parte del tiempo estamos centrados en el pasado o en el futuro, pero no prestamos atención al “AHORA” (Presente). La meditación necesita una concentración en el ahora-presente por lo que hace que vivamos mucho más nuestra vida en el presente y eliminemos de nuestra cabeza pensamientos futuros o pasados. El simple pensamiento de proyecciones hipotéticas futuras o el pensar en algo que ha sucedido en el pasado y que no podemos cambiar, provoca que no disfrutemos del verdadero presente y lo que estamos viviendo ahora mismo.

¿Vives y disfrutas de las cosas que te suceden en tu presente? ¿Realmente disfrutas de cada momento centrándote en el ahora?.

Reduce la presión sanguínea:

Fisiológicamente, las hormonas provocan efectos importantes sobre nuestro cuerpo. Por ejemplo una persona que esté sufriendo ansiedad o estrés a altos niveles están cargados de adrenalina, noradrenalina y dopamina que entre otras cosas disminuyen el umbral del dolor (sentimos más dolor o intensificamos la sensación de dolor) y aumenta la presión sanguínea, es decir, el calibre de los vasos sanguíneos (arterias) disminuye y el corazón late a mayor velocidad. De ahí que las personas con alto estrés o ansiedad son más propensas a padecer enfermedades de corazón.  Como hemos mencionado anteriormente, la meditación por el efecto de las respiraciones libera endorfina, que no solo provoca que los vasos sanguíneos se dilaten (disminuyendo la presión sanguínea) sino que aumenta el umbral del dolor, es decir, que hace que sintamos menos dolor y a su vez inhibe la acción de las hormonas anteriormente mencionadas (hormona inhibitoria). Esto explica que personas que se ríen mucho (donde hay movimientos profundos del diafragma), tienen bajos niveles de estrés/ansiedad y en general, padecen menor dolor en su día a día.

Aumenta la felicidad:

La liberación de hormonas y los desbloqueos en distintas partes del cuerpo que provoca la meditación de los que ya hemos hablado, llevan al aumento del bienestar tanto físico como mental, que unidos al control de emociones y la concentración (que a su vez provoca que tomemos mejores decisiones y aumente nuestro nivel de rendimiento en cualquier aspecto) desencadena un estado de felicidad mantenido en el tiempo (aumenta nuestra calidad de vida).

Otra parte fundamental de la meditación es la práctica de la misma unida no solo con la respiración sino con un sonido específico que ayuda a la capacidad de concentración (vibración en alfa). Este sonido provoca una vibración dentro de nuestro cuerpo que favorecerá la aparición de los efectos ya mencionados

En Clínica Ayrim somos partidarios de la práctica de la meditación diaria para aliviar el estrés, disminuir la ansiedad y mejorar nuestro día a día. Como sabemos que la meditación puede resultar complicada, os recomendamos que realicéis el siguiente ejercicio para comenzar:

Nada más despertarnos y tomando solo un vaso de agua, nos sentamos en una postura donde mantengamos la espalda erguida (podemos ayudarnos de una pared), colocaremos los pies cruzados (si no es posible buscaremos una postura cómoda). Colocaremos nuestros antebrazos mirando hacia arriba y los colocaremos encima de nuestras rodillas-muslos (depende de la posición) y contactaremos nuestro dedo pulgar con el borde externo de nuestro dedo índice haciendo una especie de O (a nivel energético, según la medicina tradicional china, necesitamos cerrar el círculo de energía para favorecer que nuestra energía aumente durante la meditación). En esta posición realizaremos con ojos cerrados respiraciones profundas donde inspiraremos 3 segundos y espiraremos 5 segundos a lo largo de media hora (si no conseguimos realizarlo bien, primero debemos practicarlo con un cronómetro al lado durante unos minutos hasta interiorizar el ritmo respiratorio). El “truco” de la meditación es concentrarnos interiormente en la respiración y en sentir nuestro cuerpo; recomendamos también realizar esta práctica en un entorno al aire libre silencioso que podamos escuchar la naturaleza y si es posible que nos de la luz del sol (para fomentar la captación de vitamina D).

Os invitamos a realizarlo durante unas semanas, y que nos pongáis en la caja de comentarios cuáles son las sensaciones que habéis logrado sentir con la práctica de meditación diaria y si os ha ayudado al desarrollo de vuestra vida diaria. Antes de terminar me gustaría añadir que durante la meditación (sobre todo las primeras veces) nos vendrán pensamientos y la postura nos molestará un poco, pero debemos obviar esto y concentrarnos únicamente en nuestra respiración y en disfrutar de las sensaciones que nos rodean (escuchar el entorno y el sonido de ambiente). Nos vemos en un próximo post. ¡Hasta pronto!

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.