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Baropodometría y lesiones ligamentosas de rodilla y tobillo

¡Buenas! Debemos mencionar que las lesiones ligamentosas en el mundo del deporte suelen ser cotidianas en la clínica diaria. Son muchas las personas que sufren esguinces de rodilla y tobillo realizando práctica deportiva. El auge de la práctica deportiva está siendo cada vez mayor entre las personas adultas de nuestra sociedad; deportes como el Pádel, el Running o el fútbol (cada vez más popularizado); se han puesto muy de moda en los últimos años y por consiguiente el índice de personas que sufren lesiones de carácter deportivo va en aumento. Las lesiones ligamentosas  tienen un alto porcentaje de aparición entre los deportistas que practican estos deportes.

Hoy en este post, vamos a hablar un poco de cuáles son los grados de lesiones ligamentosas que hay, cómo afectan a nuestro organismo dependiendo del grado de lesión y hablaremos de la importancia de realizar valoraciones y tratamiento con plataformas baropodométricas (plataformas de presiones) para mejorar significativamente la estabilidad de las articulaciones afectadas.

GRADOS DE LESIÓN EXISTENTE EN LOS ESGUINCES DE TOBILLO

Antes de nada debemos hablar un poco de qué grados hay en una lesión ligamentosa, principalmente vamos a centrarnos en las lesiones de rodilla y tobillo, debido a su alto porcentaje de aparición en la práctica deportiva y en la clínica diaria en dichos deportes.

Podemos dividir los esguinces en tres grados de lesión:

  • Grado I: Suele relacionarse con una distensión leve de los ligamentos, que no lleva a provocar rotura, solo una elongación de los mismos creando una leve inflamación en la zona. Tiene un pronóstico muy favorable y normalmente no alteran significativamente la propiocepción, siendo esta la pérdida de control motor y conciencia postural de las articulaciones.
  • Grado II: Suele relacionarse con una rotura parcial de las fibras del ligamento afecto, normalmente suele dividirse a su vez en dos grados más:
    • Grado II Leve: Suele haber una rotura de menos de un 50% de fibras del ligamento, hay pérdida de propiocepción y control postural. Aparece un abultamiento o inflamación casi de manera instantánea tras el mecanismo de lesión pero no llega a parecer hematoma (moratón) o si aparece es muy leve. Está relacionado con un buen pronóstico y recuperación con tratamiento fisioterapéutico (conservador).
    • Grado II Grave: Suele haber una rotura de entre un 50%-80% de las fibras. El tiempo de recuperación es mayor, suele venir desencadenado por un fuerte edema y hematoma (moratón) que se inicia en un principio con unos puntos rojos en la piel (petequias) y progresivamente va formándose el hematoma. Su pronóstico es bueno aunque la recuperación es mucho más lenta que la anterior ya que requiere un periodo de reposo relativo mayor (el reposo ya no es absoluto, es decir, lo que conocíamos antes por elevación y compresión ya no se utiliza en la actualidad. Se emplean vendajes que limiten la movilidad relativamente y drenen, además de trabajar una marcha testimonial donde el paciente descargue bastante peso del pie dañado, incluso el 100% pero realizando el patrón dinámico de la marcha. Es decir, realizando los pasos de “talón-planta-punta.). Requiere abordaje temprano desde la fisioterapia para evitar una mala curación de los tejidos y dificultar correcta adecuación biomecánica de la articulación.
  • Grado III: Es el esguince más grave, suele estar relacionado con una rotura total del ligamento o parcial de más de un 85-95% de las fibras ligamentosas. Requiere intervención quirúrgica obligatoria y normalmente es el más complejo de rehabilitar. No suele doler, ya que hay una rotura nerviosa y pérdida de sensibilidad en la zona. Por supuesto, se pierde la propiocepción y el control motor de los músculos relacionados con el mecanismo de lesión (en el caso del esguince externo se perdería el correcto reclutamiento de los músculos peroneos que se encontrarían en espasmo).

Ilustración 1. Grados de esguince básicos.

Debemos puntualizar que el ligamento es una estructura que permite cierto movimiento, no muy amplio, pero que una vez se altera su integridad (rotura parcial) de forma grave (grado II grave o III) se provoca una inestabilidad permanente que nos obligará a proteger y potenciar la zona lesionada (ejercicios de prevención de lesiones) para prevenir recaídas de esguinces repetidos en la práctica deportiva. Un elemento fundamental en la rehabilitación de estos esguinces “cronificados” son el trabajo de la propiocepción y el control motor. Además necesitamos aplicar herramientas que ayuden al cerebro a tomar consciencia de esa zona lesionada de ahí que se empleen las plataformas de presiones como medio de feed-back para trabajar los esguinces de tobillos.

¿CÓMO AFECTAN ESTAS LESIONES A NUESTRO ORGANISMO Y NUESTRA RELACIÓN CON NUESTRO SISTEMA NERVIOSO CENTRAL (SNC)?

En los esguinces grado II y III hay una afectación importante de la propiocepción, conciencia postural de la articulación, y afectación del correcto reclutamiento de la musculatura que protege la articulación. Es decir, no se reclutan correctamente por lo que en caso de inestabilidad (mecanismo lesional) el músculo no contrae para proteger la articulación. Por tanto es fundamental trabajar estos dos aspectos en la fase de rehabilitación antes de comenzar la readaptación deportiva (vuelta la competición o a la práctica deportiva).

Poniendo un ejemplo, en los esguinces de ligamento externo del tobillo (lo más frecuente es la lesión del ligamento peroneo-astragalino anterior en esta articulación) tenemos una pérdida de reclutamiento motor a la musculatura relacionada con la parte antero-externa del pie (Tibial anterior, extensor común de los dedos, peroneo lateral largo y corto, incluso el gemelo externo). Esto es debido a que cuando se produce el gesto  de lesión (inversión forzada del pie), dicha musculatura intenta contraerse para evitar la lesión ligamentosa. Pero cuando el gesto es demasiado exagerado el cerebro  inhibe la musculatura dejando indefensos a los ligamentos los cuales sufren el gesto articular y se rompen (en mayor o menor medida).

Ilustración 2. Inversión del pie.

Además, debemos añadir que en los esguinces más graves aparte de la rotura de capilares también hay una rotura de fibras nerviosas, que se regenerarán, lo que explica la falta de control motor en la musculatura y la falta de percepción de dolor. Por tanto, el trabajo de propiocepción es fundamental para recuperar la estabilidad del tobillo y si además le añadimos un estímulo de feedback visual mejoraremos aún más esa conciencia postural de la articulación afecta, es decir, mejoraremos la propiocepción y el control de nuestro cerebro a la musculatura relacionada con la zona articular en concreto (control motor).

¿QUÉ SON LOS BAROPODÓMETROS? ¿CÓMO  Y PARA QUÉ PODEMOS UTILIZAR ESTOS INSTRUMENTOS DE MEDIDA EN LESIONES LIGAMENTOSAS?

Los baropodómetros o también llamadas plataformas de presiones, son unas plataformas que están compuestas de sensores que miden la presión que ejerce nuestro cuerpo a través de los pies con la propia superficie rectangular o cuadrada que presenta la plataforma. Además nos dan datos tan importantes como la situación del centro de gravedad corporal que nos indicará si hay más peso en una pierna que otra o si tenemos más peso en la región anterior del pie que en la posterior por ejemplo (centro de gravedad adelantado). Además también refleja en porcentaje la carga que ejercemos en nuestro pie en relación al otro, las cargas en comparación en retropie con antepie, centro de gravedad podálico, etcétera.

Con estos instrumentos también podemos ver los centros de gravedad de los pies, tanto izquierdo como derecho, a través de los cuales podemos ver si hay rotaciones en los miembros inferiores, rotaciones de la pelvis (Los cuales nos llevan a intuir si puede existir un bloqueo en anterioridad o posterioridad del ilíaco) o ver si el paciente presenta una posible dismetría (miembro inferior más largo que otro) que debemos valorar manualmente y/o a través de pruebas radiológicas (Telemetría).

En relación a la segunda pregunta, debemos decir que el uso fundamental que tiene esta herramienta en el trabajo de la propiocepción y control motor para la recuperación de una lesión ligamentosa es el de VALORACIÓN de las articulaciones a través de las presiones ejercidas en el pie y además lo podemos emplear junto con el ejercicio terapéutico como herramienta de FEEDBACK VISUAL.

¿Qué es el feedback visual? El Feedback visual es la información constante que percibe el paciente visualmente a través de una pantalla de las presiones de sus pies durante el trabajo de propiocepción que puede ser variado, permitiendo a este ser consciente de dónde se están realizando las presiones plantares y cómo corregir estos apoyos a fin de buscar potenciar la estabilidad de la articulación y el control motor de la musculatura periférica del mismo.

Además las plataformas de presiones también nos permiten valorar y comparar cómo se encuentra el paciente antes de trabajar la propiocepción; y valorar cómo se encuentra después de haber realizado un trabajo con él de propiocepción o a las semanas de haber trabajado esta patología. Con estas mediciones daremos rigor y evidencia al efecto que se ve reflejado con el trabajo de propiocepción en la estabilidad de la articulación. Además, también nos garantizamos a nivel clínico que los ejercicios que estamos realizando a nuestros pacientes están beneficiándole en el proceso de recuperación de la articulación afecta y nos garantizará mandar al paciente a comenzar la readaptación deportiva con mayor fiabilidad evitando recaídas de esta lesión (prevención).

En Clínica Ayrim somos especialistas en deporte y biomecánica deportiva, trabajamos con la baropodometría para recuperar lesiones ligamentosas. Si estás lesionado y quieres recuperarte con garantías de no recaer nuevamente en la lesión, no dudes en ponerte en contacto con nuestros especialistas. Valoraremos y trabajaremos tu lesión, entregándote un programa de ejercicios para una correcta readaptación y prevención de lesiones. Además, si quieres saber cómo se trabaja específicamente con las lesiones de ligamentos de forma más específica, dependiendo de cada articulación, háznoslo saber en la caja de comentarios y ¡no te pierdas nuestras próximas entradas! Hasta pronto.

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