Tratamiento de verrugas plantares

¿Qué son las verrugas plantares?

     Las verrugas plantares o “papilomas”, son una afectación dérmica cuyo protagonista es el Virus del Papiloma Humano (VPH). Si bien está asociado a la infección de otros tejidos -como mucosas o piel de otras zonas-, cuando afecta a la planta del pie se trata de un conjunto de subtipos de este virus que, casi exclusivamente, suele atacar específicamente esta área corporal.

¿Cómo se contagian?

      El contagio se produce por contacto directo de la planta del pie con una superficie en la que previamente una persona portadora ha pisado. La humedad tiene un protagonismo primordial en el proceso de infección, ya que la piel mojada pierde su barrera mecánica natural, volviéndose vulnerable a que microorganismos la atraviesen y se acomoden en zonas más profundas del estrato córneo.

      Los lugares más comunes de contagio son baños y piscinas pública. Se estima que puede pernanecer asintomática entre 3-6 meses, por lo que las épocas invernales es cuando la incidencia de casos en consulta es mayor. Transcurrido ese periodo, dará la cara en forma de pequeña dureza que altera abruptamente el dermatoglifo -crestas dérmicas de palmas de pies o manos-.

¿Es callo o verruga plantar?

      A veces surgen dudas de si la dureza que padecemos es un callo o el virus desarrollándose. La comprobación manual de dolor al pinzamiento es útil, pero esto no es suficiente para establecer el diagnóstico ya que pueden confundirse con helomas, que también generan molestias con la maniobra.

   Como anteriormente hemos comentado, uno de los signos patognomónicos de la infección por VPH es la desaparición del patrón del dermatoglifo plantar, observable a simple vista o con la ayuda de una lupa. Además, si deslaminamos la lesión con bisturí, aparecen pequeños capilares a su alrededor con sangre trombosada dispuesta de una manera característica, que sangran cuando profundizamos en ellos.

Es una verruga plantar. ¿Y ahora qué?

     Si tras el diagnostico diferencial llegamos a la conclusión de que efectivamente es una infección por el VPH, llega el momento de ponernos en acción.

     En la Clínica Ayrim nos tomamos muy en serio el hecho de que una buena planificación terapéutica, elaborada acorde a las necesidades del paciente, aumenta las probabilidades de éxito en la curación completa y sin recidivas.

     Existen multitud de opciones en cuanto al tratamiento de las verrugas plantares. La técnica de elección dependerá de cinco factores principales: la tolerancia al dolor, la disponibilidad del paciente a acudir a consulta, el número de lesiones presentadas, el estado del sistema inmune y el tipo de piel (el exceso de sudoración puede dificultar el tto y hasta provocar la diseminación a otras partes del pie por autoinoculación).

     La duración del tratamiento puede ser estimable pero nunca definitiva, ya que depende de todo lo anterior, pudiendo llegar a variar entre 4 o 5 sesiones en caso de lesiones únicas en individuos sanos, hasta meses cuando se trata de personas con las defensas bajas o con hiperhidrosis no controlada.